Tras una trayectoria con un propósito por definir, voy descubriendo qué es lo que me mueve a lanzarme al mundo con mi cámara. Mi reto consiste en intentar tocar el alma de las personas y captar la esencia de las cosas. Y persiguiendo esta ambición, me fui a La Puglia con el ánimo de explorar con inocencia y entusiasmo un territorio del que me habían hablado maravillas.

La Puglia, sin duda, me pareció un lugar muy acogedor. El clima es extremadamente cálido, pero aún lo es más el calor de sus gentes, que te envuelve permitiéndote sentir esa conexión necesaria para realizar un retrato.

Con estas condiciones, mis recorridos por Ostuni, Cisternino, Lecce, Surbo…, se convirtieron en un continuo descubrimiento de momentos cercanos a la esencia de este encantador territorio..

Estas fotografías son el poso de este viaje, de sus paisajes, de sus moradas y de sus habitantes; en definitiva, de mi búsqueda del alma de La Puglia.